martes, 6 de marzo de 2007

¿CÓMO ELEGIR EL CANTO ADECUADO?


¿Cuál es el criterio supremo para seleccionar los cantos en la Liturgia?

El criterio supremo para la selección de un repertorio es que los cantos, por sí mismos, PROCLAMEN-ANUNCIEN la fe de la Iglesia. Hay que comprender que no todo canto sirve para favorecer la experiencia religiosa ni mucho menos para expresar la fe común. Hay cantos que tienen un lenguaje inapropiado o están fuera de contexto.
Algunas veces se introducen cantos con el único y casi exclusivo afán de entretener a los jóvenes: deberíamos preguntarnos seriamente si esos cantos losayudan a expresar la fe común y a crecer en su formación humana y espiritual. Otras veces nos se distingue entre la música para cantar la fe en la Liturgia y la música para cantar la Fe en otro lado. A propósito de esta lamentable confusión, la Liturgia se ha llenado de expresiones sensibleras, subjetivas, singulares y doctrinalmente ambiguas. Así como ha existido un gran esfuerzo por desterrar de las celebraciones litúrgicas las prácticas devocionales (porque alteraban la naturaleza, el ritmo y el lenguaje de la propia acción litúrgica), así también hemos de desterrar, más por convencimiento que por imposición, aquellos cantos que estorban la confesión de la fe de la Iglesia; cantos que distorsionan y distraen, y a veces, hasta violentan a los fieles. "Los cantos han de ser educadores de la fe: cantos propios, cantos apropiados, cantos para los tiempos litúrgicos, para las grandes solemnidades. La primacía hay que darla al texto, porque los textos contienen esas expresiones de la fe; pero también hay que procurar que la música nos ayude o nos lleve a la mejor confesión de la fe. Por tanto, el canto litúrgico ha de ser confesante de la fe en su texto y también por su melodía"
Será muy útil, por último, tener presente aquella iluminadora y siempre vigente orientación del Papa San Pío X, hecha en su época, y repetida ahora con acentos de súplica: "No cantéis en la Misa, cantad la Misa".
1º: Criterio de sacralidad: que sena cantos compuestos y dedicados exclusivamente a la celebración litúrgica (Santa Misa, sacramentos, sacramentales, Liturgia de las Horas). Que no sean cantos con sabor profano, ni que éste se insinúe en las melodías con que viene presentada. Han de ser distintos de los cantos religiosos no litúrgicos.
2º: Criterio de religiosidad: la música es también para el hombre, no en cuanto lo entretiene o deleita, sino en cuanto le ayuda a adquirir y vivir una actitud religiosa ante Dios; expresar su fe, recibir la Palabra de Dios, dar gracias, rendir alabanza, expresar arrepentimiento, confianza, súplica, etc. Se deben desterrar los cantos que disgregan, disipan, desconcentran, molestan o entretienen sin más, en su letra, música o ejecución.
3º: Criterio de permanencia: hay que evitar la transitoriedad que es característica de la música popular actual. Es necesario decantar y difundir lo bueno. La calidad musical y la expresión literaria se han de remontar por sobre lo vulgar y prosaico.
4º: Criterio artístico: la música tiene que ser bella, con la belleza de la noble sencillez, al alcance de todos. Hay que evitar la música vulgar, facilona, intrascendente, lo simplemente rítmico y pegadizo que deja el corazón vacío.
5º: Criterio comunitario: los cantos deben corresponder a quien celebra: una comunidad concreta de vida, su cultura, su formación cristiana, su cultura musical, etc, siempre aspirando a un "plus", a enseñar ese "más alto", másuniversal, más católico.
6º: Criterio eclesial: los cantos deben expresar la fe de la Iglesia y estar al servicio del misterio que se celebra. Se han de escoger teniendo en cuenta que las celebraciones litúrgicas no son celebraciones privadas donde cada cual hace o dice lo que quiere, sino celebraciones de la Iglesia, culto público al cual somos invitados a asociarnos respetando las normas establecidas por la autoridad competente.

2 comentarios:

Carolina dijo...

Participo de un coro, con el que cantamos domingo tras domingo en la celebracion de la Eucaristia en una parroquia.
he tenido varias conversaciones con diversas personas sobre la diferenciacion de la musica liturgica y la musica religiosa, y en estos minutos estamos a pasos de crear una pagina web donde se hara una recopilacion de canciones religiosas de todos los tiempos, en mp3 y en texto, para asi difundir los cantos liturgicos por todo el pais.
En cuanto a los criterios que se mencionan en este blog, estoy en total acuerdo con ellos, pero la verdad es que ultimamente se han llevado estos criterios a un extremo que no es saludable, pues como todos sabemos, ningun extremo es bueno.
con respecto al criterio de sacralidad, actualmente son muchso los jovenes que participamos en coros, y que cantamos y acompañamos la Misa con ningun otro objetivo de elevar el espiritu y ayudar a la reflexion eucaristica, dejando jamas de lado este criterio de sacralidad, donde lo que se canta es musica sacra, mas moderna, mas actualizada a los tiempos en los que vivimos, pero sacra en si.
en cuanto al criterio de religiosidad, como decia, yo creo que un coro o un grupo coral que canta en la celebracion eucaristica jamas lo hace con intencion de lucirse musicalmente o con la intencion de deleitar musicalmente a un "publico". al menos creo yo que si un grupo fuera con la intencion de hacer eso, no se verian frutos ni permanencia del grupo cantando, puesto que Dios mismo no lo permitiria.
en cuanto al criterio de permanencia, la importancia de mantener las raices, en este caso, chilenas, de la religiosidad y de las costumbres, para mi es fundamental. sin embargo, creo que cerrarse a conocer nuevas ideas musicales, que sean tan ricas y llenas del Espiritu Santo en cuanto a que son una entrada a conocer y tener una experiencia de la Misa tan gratificante y profunda, como lo es cuando se cantan los cantos tradicionales, es cerrarse a recibir todas esas gracias que Dios nos entrega cada vez que, de cualquier forma, un hijo se acerca a su padre pidiendo amor, y entregando amor. imaginense, por ejemplo, la perdida que hubiese sido si la obra de Bach en sus tiempos hubiese sido tachada de inapropiada, en comparacion con la musica de Palestrina, que era lo "tradicional". ademas, en el caso de mi coro, nos dedicamos a que, si se canta una nueva cancion en la Misa, se repite varias semanas, para que la gente que, fervorosmente atiende a la misa, pueda aprendersela, y de esa manera poder participar fecundamente de la celebracion, como se mencionaria despues en el Criterio de comunidad.
en cuanto al criterio artistico, la linea es muy delgada. ¿quien dicta que es artistico y que no lo es?. la referencia de musica "vulgar y facilona" solo discrimina en ciertos casos la religiosidad popular, el uso de instrumentos no tradicionales y que, ¿que pasa si con esa musica, como en el caso de la celebracion carismatica de la eucaristia, se logra una conexion espiritual con el Dios de la vida, que nos hace amarlo mas profundamente? insisto, no nos quedemos estancados, dejemos que el espiritu santo actue en nosotros como quiera, y no lo restrinjamos. si el espiritu nos invita a participar en la misa cantando con bobmos y platillos, y eso va acorde con la comunidad, el criterio de musica sacra y todo lo nombrado anteriormente, ¿porque no hacerlo?.
en cuanto al criterio de comunidd, que ya cite brevemente, quiero añadir algo: educar en la fe tambien implica educar en la musica religiosa y liturgica. si la comunidad en la que se inserta un coro esta abierta a aprender nuevos cantos que los ayudaran y acompañaran en la celebracion, bendito sea!. en la parroquia en que cantamos con mi coro, hemos tenido una bienvenida impresionante, enseñando nuevos cantos, haciendo arreglos a cantos tradicionales que elevan la musica y elevan la oracion del texto de la cancion, de manera de que solo se ayuda a la gente a unirse en amor con Jesus.
finalmente, el criterio eclesial, muy importante es que la fe de la iglesia es la que se expresa y se muestra en cada celebracion, y al escoger los cantos no se debe pasr por alto jamas. es por eso, que si se fijan bien, jamas se pasa por alto en los coros juveniles, puesto que cada cancion que se elige se hace en concordancia con la fe de la Iglesia y, al menos con mi coro, en concordancia con el tiempo liturgico, con la comunidad, con el sacerdote que preside, etc. los coros de hoy no se dedican a cantar en misa porque no tienen nada mejor que hacer, sino porque realmente creemos en Dios y queremos agradarlo con la musica y queremos poder unirnos a los angeles que lo alaban sin cesar.
para terminar este comentario, quisiera agregar una frase que me ha llegado muy en lo profundo de mi corazon: Dios tiene sentido comun. y ese sentido comun es el que lo mueve a querernos como somos, a darnos su amor, y que en respuesta a ese amor, estan todas las manifestaciones de fe que le entregamos al Señor con la mayor humildad posible. ese sentido comun, que se adapta a los tiempos, pero que permanece siempre en nuestras vidas como el amor. el amor permanece, la musica y el canto liturgico puede cambiar, siempre que no pierda el norte, el puerto al cual llegar, que es Dios mismo, todo amor.

Anónimo dijo...

El comentario de Carolina me parece muy acertado, sin embargo difiero con ella en algunos puntos:
---" imaginense, por ejemplo, la perdida que hubiese sido si la obra de Bach en sus tiempos hubiese sido tachada de inapropiada, en comparacion con la musica de Palestrina, que era lo tradicional"--- Yo creo que el hecho de que la música de Bach haya dejado huella y sea parte del tesoro de la música sacra de la Iglesia corresponde a que cumple perfectamente con todas las normas que se mencionaron en este blog, así como la gran variedad de compositores que han dado vida a tan grandes obras y que han colaborado maravillosamente, con su talento y devoción, a que las personas que escuchan su música (despues de tanto tiempo!) sigamos elevando nuestro corazón a Dios al escucharla. Ellos, quizá sin saberlo, crearon su música con todo el sentido común que encierran estas simples normas.

---"no nos quedemos estancados, dejemos que el espiritu santo actue en nosotros como quiera, y no lo restrinjamos."---- Yo creo que no se nos pide nada del otro mundo, nada imposible de seguir, y que la libertad de expresión que tenemos en nuestra alabanza a Dios y ese dejarse llevar por el Espíritu Santo no se ve restringida
absolutamente en nada. La actitud y postura que debemos tomar al abordar algún canto será estrechamente en
relación al carácter del texto, ritmo, melodía, el momento en la celebración y al tiempo
litúrgico, es decir que seria incorrecto cantar Señor ten piedad con una atmósfera de gozo
y algarabía, o bien el canto de entrada en un ambiente lúgubre sin ambiente, sin color, sin
vida. No debemos seguir nuestro propio criterio o "sentido común" en cuanto al servicio de Dios y de la Liturgia se refiere; como todo en esta vida, hay normas, y al tomar la decision de servir en la Liturgia tenemos la obligación y responsabilidad de seguir las normas que para ello se han dispuesto, y no tomar sólo las que nuestro "sentido común" nos dicta.

En lo personal, siento que te tomaste el articulo muy a la defensiva, en ningun momento se critica a los jovenes que participan de este minsiterio, simplemente se les hace ver la necesidad de apegarnos a lo que nuestra madre la Iglesia nos pide al participar en este ministerio, guiandonos en nuestro caminar hacia el Señor, orientandonos en esta enorme responsabilidad que tenemos.

Dios te bendiga.

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